La importancia del cuerpo físico en el sendero espiritual

21:45



La mayoría de humanos tenemos una relación poco sana con nuestro cuerpo físico. Tener una relación sana significa habitar en él, sentirlo, amarlo y cuidarlo porque es el vehículo que permite que nuestra alma disfrute de la experiencia humana.

Tener una relación sana con el cuerpo significa tener un cuerpo sano. Esto no quiere decir que la gente que hace ejercicio o que se cuida mucho lo haga siempre de la forma correcta. No es sano llevar el cuerpo al límite a nivel deportivo, por ejemplo, y menos si lo hacemos motivados por el ego.

Hasta hace relativamente poco tiempo muchas corrientes espirituales renegaban del cuerpo o lo enseñaban a controlarlo con disciplina. Yo creo que el cuerpo es muy sabio y que, al contrario de lo que cree mucha gente, lo mejor es dejar que se exprese. Tu cuerpo siempre te indicará el camino correcto y es tu ancla cuando el cuerpo mental o emocional se disipan o disparan.

Te voy a dar una pequeña guía para que empieces a habitar tu cuerpo, te explicaré los cambios que este realiza a medida que avanzas, lo que debes tener en cuenta y cómo aprovechar al máximo la información que te da. Verás que es más simple de lo que parece.


HABITAR EL CUERPO:
Habitar el cuerpo significa sentirlo. Siéntate o estírate en un lugar tranquilo, con tiempo. Pon música relajante si te apetece y prende incienso y/o una vela. Básicamente es para crear un ambiente agradable pero lo puedes hacer a pleno Sol si te gusta más. Una vez estés en posición haz varias respiraciones profundas, un par o tres. Ahora, pon la atención en tus pies. ¿Los sientes? ¿Cómo? ¿Te duelen? ¿Te pesan? ¿Están fríos? Ves subiendo, llevando tu atención a cada parte de tu cuerpo. Puede ser doloroso porque tomas conciencia de los bloqueos. No pasa nada si tienes que parar. Puedes ir haciendo el ejercicio a medida que te sientas preparado. Escucha el latir de tu corazón, imagina la sangre en tus venas. Siente, siente si hay dolor, si estás cómodo en él, observa tu postura. 

Cuando acabes el ejercicio, lo hagas por completo o no, camina, camina muy lento por el pasillo y presta atención a la postura, a los pasos. Nota como pones el píe en el suelo ¿Pones el talón primero? ¿Golpeas o lo pones con suavidad? ¿Apoyas todo el píe? 


ANCLARSE A LA TIERRA: 
Estar anclado es tener raíces, es mantenerse firme ante las situaciones, emociones o pensamientos desbordantes. Anclarse permite también tomar conciencia del cuerpo. Hay muchas meditaciones sobre el tema pero yo prefiero saltar - va muy bien y es muy rápido- o ir al bosque y descalzarme, imaginar como entra y sale la energía por mis pies, como mis piernas son raíces y entran profundamente en la tierra. 


El YOGA, el TAI-CHI, el CHI-KUNG o la DANZA ORIENTAL también te ayudan a habitar, equilibrar y percibir tu cuerpo físico. A tomar conciencia de él, a conocerlo. 


A medida que vas observando tu cuerpo verás que cambia tu postura corporal a una más cómoda y relajada, será algo que no pensarás, pasará. Tu columna se enderezará y, seguramente, tu pelvis oscilará hacia delante o hacia atrás, dependiendo del caso. También cambia la verticalidad del cuerpo. Siéntate un día en la calle y mira a la gente, verás que hay quien va hacia con el cuerpo hacia delante, o atrás, poca gente verás que está vertical. Estar en vertical significa que estamos en equilibrio, en nuestro centro y en comunión con la energía de la Tierra y del Universo. 

También se suele perder peso, la grasa o sobrepeso es una capa protectora que fabrica el cuerpo en algunas zonas porque las tenemos energeticamente flojas. Es una especie de armadura.  Aquí es importante olvidar el peso ideal que venden las revistas. Se pierde todo lo que sobra pero eso no significa quedarse en el famoso 90-60-90. Cada cuerpo es único. 

Cambia la alimentación de forma natural. Sin esfuerzo alguno dejas los alimentos que no son buenos para tu organismo. Es importante, en este punto, no pensar. A mi me pasó con el azúcar. Tomaba toneladas y de golpe lo dejé de tomar. No lo pensé, a mi cuerpo no le sentaba bien y hasta hoy. No lo hecho para nada de menos pero no entré en el tema mental, lo acepté como algo natural.

Es importante tener el cuenta todo tipo de dolores o molestias porque son señales. También ir observando los cambios que se van produciendo en tu organismo. Fíjate en como se asocian las emociones a las sensaciones corporales y descubrirás que el cuerpo te mandará señales cuando entres en una espiral nociva de forma que lo sabrás enseguida. 

El cuerpo físico te manda información de forma constante. Es como una brújula de los demás cuerpos. Dedica unos minutos al día a prestar atención de forma que cada vez te resulte más fácil habitar en él. Verás que se afinarán tus sentidos y percepciones y que te será más fácil conectar con la parte Divina en ti. Una vez establecido en vinculo, por pequeño que sea, te dará pistas e información muy valiosa. En mi caso percibo mucho la energía de la gente. Más anclada estoy más fácil los leo y veo por dónde van, si me mienten, si se mienten... También me cuesta menos decidir porque cuando se presenta algo que realmente no sintoniza conmigo siento un leve malestar. En cambio, cuando algo me produce alegría y felicidad sé que ese el camino que me llevará a mi mayor bien. 

Recuerda amar, honrar y respetar tu cuerpo. Descansa las horas que te pida, siempre que puedas amoldarlo a tu horario y presta atención a sus mensajes. Creo que actualmente no se puede concebir el crecimiento espiritual verdadero disociado del cuerpo, conecta con él para conectar con la Divinidad en ti. 



QUIZÁS TAMBIÉN TE INTERESE:

0 comentarios

Puedes usar todo el material del blog siempre que respetes el contenido y cites la fuente. Gracias. Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Followers