Para cotillas y fans incondicionales de los Llama Culebrones

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Mientras me pienso si a partir de ahora me pongo menos personal o más personal aún, y os cuento cómo va todo mi proceso paso a paso... voy a tirar por el punto medio y a pasar un informe, para los cotillas, para los que se preguntan cómo va la cosa y para todos aquellos que sienten una atracción irrefrenable por saber.

Puede que mi vida no os interese, en tal caso me lo hacéis saber con un comentario y no contaré nada más, personal, del resto prometo no callarme nada, que no me molan los secretos.

Pues bien, estábamos en eso que no sabía yo quién era el chico Llama...

y lo sigo sin saber, pero ya no me agobia el tema ¿Y eso?

Pues porque no lo reconozco por el barullo que hay en mi corazón, que ahora es como una radio que no sintoniza bien y hace ese ruido de mosca que vuelve loco a cualquiera, pero sé la razón de por qué no lo reconozco, y eso, de alguna extraña forma... me da paz.

No lo reconozco porque tengo una herida abierta, y no lo reconozco porque ¡Sorpresa! Tengo miedo al compromiso, y no lo reconozco... porque no me reconozco a mi misma. Como te lo cuento.

Estoy en un momento mariposa, de transformación, y tanto me estoy transformando que me he vuelto una desconocida para mi misma. No me estoy transformando en algo que no soy, al contrario, estoy siendo más yo que nunca, una yo que hacia siglos que no veía y que se está ajustando a esta nueva piel. Ahora es todo un gran NO LO SÉ.

No sé si lo que me gusta, me gusta realmente o me gusta porque lo he querido así, no sé si soy chicha o limoná, vamos, que hay momentos que no sé ni como me llamo porque se me mezcla en nombre terrenal con el astral y es un lío.

Por no saber, no sé ni qué día es, pero todo esto es bueno, más que bueno, es genial. Es genial porque se está desmontando todo lo que ya no tiene que estar de forma que quedará lo que realmente ES. Y es genial porque, pasada la incertidumbre general, quedará lo que tiene que quedar, la verdad de mi corazón.

Cuando pase esto, ya no quedará lo que me han inculcado, lo que he absorbido, lo que he creído, lo que he supuesto o lo que he supuestamente deseado toda la vida, quedará sólo la verdad profunda y sincera del Alma.

Este proceso lo estoy llevando con alegría y humor. Es la primera vez que me pasa esto, antes lo pasaba mal, muy mal, fatal, terriblemente mal, pero ahora he integrado que es un ciclo más, que es algo bueno y que, cuando acabe, será todo aún mejor.

Me queda la espinita de saber que el hecho de no reconocer a mi chico-Llama a él le crea dolor. Este hecho también me crea dolor a mi porque me sabe mal, tantos mundos, tantos tiempos, tanto trabajo para que ahora la menda diga Ah, pues no sé si eres tú o no... pero es lo que hay, y lo bueno es que puedo trabajar en ello y con ello, y que sé, de verdad de la buena, que es una etapa más y que todo se arreglará en el momento justo.

Y mientras esto pasa... pues toca bailar con el caos, que no lo hace muy bien, que alguna vez pierde el paso y me pisa... pero es el compañero que hay y, esta vez, lo pienso disfrutar.

Namasté.

Creatividad




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