Hacer lo que tenemos que hacer y que no sabemos cómo hacer

15:00

Recuerda que estoy poniendo estos mismos ojicos para que me hagas caso. Igualica.

Cuando comenté el tema de las Llamas Gemelas Escapistas y las Llamas Gemelas perseguidoras traté por encima el arquetipo de la víctima y os dije que todo es ponerse. Como he estado ahí, con todo patas arriba y sin saber por dónde empezar, te voy a dar unos consejos prácticos para que te encamines y empieces a solucionar cosas, porque hay veces que parece que empiezas de menos 100, no de cero.

Esto, en cierto modo, es verdad. Solemos llevar tareas atrasadas de otros tiempos, de esta y otras vidas, y llegamos a acumular tal montaña de temas no resueltos que se convierte en una amalgama de confusión. Esto acaba siendo como esa silla que tienen algunos en su habitación, sobre la cual van poniendo ropa y más ropa y acaban acumulando tanta que les da miedo y pereza despejar ese espacio de forma que acaban sentados en el suelo por no tener que meter mano a eso que casi tiene vida propia. En cierta forma esto es así, quizá no tengamos una silla que lo manifiesta, pero mentalmente no deja de ser ese rincón inexplorado de nuestro Ser convertido en un ente propio que nos llega a asustar. Pues bien, de eso, no más. Vamos a despejar las tareas y los espacios para poder sentarnos donde nos apetezca.

Antes de empezar a meterte caña te digo que yo estaba a menos 300, sin exagerar -he llegado a ser muy, muy escapista- y que ahora estoy a 80 en positivo. Quedan cosas, pero muchas menos cosas, muchas menos. He tardado un año, pero a sido un año bien invertido. Tú no vas a tardar un año porque te voy a dar aquello que he tenido que ir descubriendo a base de acierto y error.


Lo principal es darse cuenta que estás aplazando las tareas y saber que, hasta que no lo decidas, todo eso va a seguir ahí y no se va a mover. No se va a mover porque el Universo te ha encargado resolver eso, de forma que no hay manera de escaquearse de la labor. Cuando reconoces que no has hecho algo porque no quieres te cambia la mentalidad.

Puede que ahora pienses que no es tan sencillo. Y no, no es sencillo porque no lo hemos resuelto antes, pero complicado tampoco es. Doloroso... pues un rato, pero no difícil. Y es muy simple, si en vez de dedicarte a pensar en aquello que no puedes resolver, y si en vez de ponerte a darle vueltas a los problemas, te enfocas en la solución tendrás energía suficiente para hacer lo que tienes que hacer.

Voy en serio. Tras mi divorcio me trasladé, pues en tres años no había querido encontrar el momento para acabar con la mudanza y ordenar mis trastos. Durante esos tres años yo no trabajaba, ni estaba liada con el Llama proceso, ni estaba enfrascada en el blog y en varios proyectos más, pero no moví un dedo porque siempre tenia excusa ¿Sabes cuando lo hice? Cuando estaba tan ocupada con mis cosas que no tenía tiempo para pensar en los problemas porque estaba hasta arriba de trabajo, de proyectos y de Llama proceso. Es curioso pero cuando no tenía tiempo fue cuando encontré el tiempo para hacer lo que estaba posponiendo. Como eso, mil cosas más.

Porque la falta de tiempo y la falta de energía es la consecuencia de invertir mal nuestros recursos. Cuando te pasas el día enfocado en los problemas van creciendo, pero cuando te activas y empiezas por algún lado, como te vas quitando preocupaciones, te sientes con pilas para hacer lo que necesites hacer.

Porque una cosa es cierta, mientras piensas en cómo vas a hacer las cosas no estás haciendo las cosas. Vamos, que no estás solucionando nada. Hay temas que piden planificación pero otros no. No necesitas programar el cambio de armario, una limpieza general y/o ponerte a trabajar en el Llama proceso porque son cosas que se hacen o no se hacen.

Y ahí es donde muchos nos equivocamos. Nos ponemos a planificar y a posponer, el famoso... mañana lo hago. No, mañana no lo vas a hacer porque encontrarás otra cosa que te mantendrá ocupado. O te pones y empiezas por plazos y de la forma que puedas o no vas a resolverlo, nunca.

Ahora puede que pienses: ¿Y cómo lo hago? Pues empezando. La mayoría de veces aplazamos las cosas porque pensamos que no tenemos la solución pero no es así. Lo que no tenemos es la solución que queremos, pero solución hay o el Universo no te habría encargado esa tarea. Pero es una solución que te tocará buscar, y seguramente te equivocarás -y más de una vez- pero en eso consiste aprender. En experimentar y hacer unas cosas genial, otras bien, otras regular y otras muy malamente, varias veces. No pasa nada, hacer las cosas mal no es el problema, el problema es no hacer nada. Sí, porque si te equivocas puedes aprender y rectificar, pero si no haces nada vas a seguir ahí hasta que des el paso.

El Llama proceso es integral, no va a dejar nada en tu vida sin resolver o solucionar. Mientras te lamentes y te preocupes, eso va a seguir ahí, a modo de muro, a modo de freno, a modo de dolor, pero... si te arremangas y empiezas por algún lado, el camino se despeja y se llega a estar bien, muy bien, independientemente del proceso de la Llama Gemela.

Entonces ¿Qué vamos a hacer? Pues cosas muy simples:
1)No pensar en los problemas si no, hacer aquello que ahora podemos hacer. Seguro que llevas meses posponiendo alguna tarea que puedes acabar en minutos, pues hazlo ya.
2)No pensar que luego lo harás o mañana lo harás. Hazlo en ese momento o empieza a adelantar cosas para tener tiempo de hacerlo. Esto no es nada complicado, de verdad, hay muchos momentos que puedes aprovechar. Puedes hacer Sedona y Ho'oponopono 1-Ho'oponopono 2, puedes dejar cosas listas, puedes aprovechar mientras haces cola para reflexionar y va a ser mucho mejor que hacer cola pensando en los problemas. Porque la energía se va por lo mental.
3)Pide ayuda, delega y tómalo con calma. Seguro que hay cosas que no es necesario que hagas solo o personalmente. Pide ayuda a la familia o a los amigos, delega y, cada vez que veas eso que no has hecho y te pongas malo, acabalo o mira para otro lado, pero nada de estar mirando eso que te molesta, quejarse y no hacer nada. Porque esto lo haces, que lo sé yo.
4)No te atasques, si algo no te sale, fuera. Haz otra cosa y eso ya saldrá, pero no te pares o bloquees.

Lo más frustrante de todo no es empezar a hacer las cosas, es darte cuenta que no costaba tanto resolver esos problemas y que era más sencillo que lo que habías pasando tanto tiempo imaginando. Porque lo es...

Namasté.



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