Dispersión y concreción energética; la cesta de huevos

15:00



Cada día desperdiciamos toneladas de energía en pequeños actos y gestos, que parecen carecer de importancia, pero que nos van agotando lentamente. El proceso de la Llama Gemela requiere mucha energía, por lo que es importante que logremos concretar y no dispersar nuestros recursos.

Para comprender el concepto y tomar conciencia te voy a pedir que imagines una cesta llena de huevos. Esos huevos representan tu energía. Vamos a imaginar que tenemos dos docenas de huevos cada uno como reserva energética.

Te levantas y lo primero que piensas en los problemas que estás afrontando en el proceso de la Llama Gemela. Ya hemos roto un huevo. Luego te encuentras con alguien y le explicas que estás mal, triste o que estás pasando por dificultades de cualquier tipo. Quita dos huevos más de la cesta. Durante el día, en lugar de concentrarte en lo que estás haciendo, sigues en un estado de preocupación constante. Ahí has malgastado una docena entera. Te quedan nueve huevos que liquidas con discusiones, con rencores y con dudas. Con suerte acabarás en día sin ningún huevo en la cesta porque hay quien llega a gastar los huevos que ya no tiene. Con este panorama, con la cesta vacía, no tenemos combustible para trabajar, para crecer, para florecer.

Ahora vamos a ver cómo podemos usar ese combustible, esos huevos, para que crezcan y nos nutran. Me levanto y estoy aquí y ahora. No empiezo a pensar en las dificultades. Hago las cosas concentrado en lo que hago, sin pensar en nada más. Ahí no malgasto huevos, si encima me levanto dando gracias, el Universo me da un par de huevos más para añadir a mi cesta. Me encuentro con alguien y me explica que tiene dificultades, que está cansado o que no acaba de encontrar el camino de la Llama Gemela, por poner un ejemplo. Como tengo huevos de sobra, le doy uno a la otra persona a modo de escucha atenta y compasión. Como al Universo no le gustan los espacios vacíos, me vuelve a dar un huevo, para reemplazar el que he regalado. Durante mi día no discuto, no me pongo a teorizar, no dudo. Me centro en lo que estoy haciendo y voy dando y recibiendo huevos sin cesar. Verás, yo no quiero acumular muchos huevos en mi porque sé que entonces, la cesta pesa mucho y no necesito que pese mucho. Necesito dos docenas de huevos para estar bien, ni más ni menos. Por eso reparto el resto. Llega el momento que elijo para trabajar el proceso de la Llama Gemela y como tengo huevos de sobra, cojo aquellos que necesito, hago una tortilla y me alimento. En este caso la tortilla es el aprendizaje. Uso mis recursos para aprender. Mis recursos es mi sistema. No voy a la cesta de mi Llama Gemela y cuento los huevos que tiene y cómo los usa. No, me centro en la mía, uso la mía y controlo la mía. Puede que algún huevo se haya perdido por el camino ese día, y alguno se haya roto o partido pero, en comparación... aún tengo huevos en la cesta, es decir... mantengo un nivel óptimo de energía.

Llevar esto a la práctica es muy simple. Cada vez que hagas algo piensa que si estás partiendo un huevo o si lo estás manteniendo. Reflexiona si estás regalando tus energías o las estás malgastando. Cada vez que hablas tienes la oportunidad de vaciar o llenar tu cesto, dependiendo de las palabras que uses y de la intención que les pongas.

Otra cosa buena que tiene la cesta de huevos es que nos permite tomar conciencia de dónde estamos dirigiendo nuestras energías porque puede que, sin darte cuenta, estás poniendo los huevos en la cesta que no corresponde.

Saber esto es muy sencillo pero resulta doloroso para el ego. Seh, nadie quiere ver que ha estado dirigiendo sus energías de forma poco productiva. Para tomar conciencia de este punto vamos a hacer un ejercicio. Lo puedes hacer de forma literal o mentalmente. Si lo haces de forma literal, mejor, lo verás con más claridad.

EJERCICIO DE TOMA DE CONCIENCIA

Elige 24 objetos pequeños. No tienen que ser huevos... cualquier cosa vale. Velitas, figuritas, cajitas, caramelos... da igual si son diferentes entre si. Ahora pon cestitos o boles, o cajitas más grandes. Le pones un letrerito a cada caja. Una tiene que llevar tu nombre y el resto, pues puedes nombrarlas como te apetezca. Llama Gemela, problemas, trabajo, familia, rencor, amor... según lo sientas y vivas tu realidad. Ahora, sin pensar, reparte los objetos en las cajitas y observa cómo has gestionado la energía.

No hay un sistema correcto más que tener en cuenta que tú siempre tienes que tener recursos, si haces el ejercicio y tu caja no contiene nada o es la que menos contiene, estás malgastando tu energía.

La guía es muy simple. Si lo que hago me proporciona bienestar estoy sumando energía, si me agota... restando. Si estoy centrado en emociones de baja vibración como la ira, el rencor, el miedo o las dudas, estoy bajando mi nivel de energía. Si, por el contrario, me centro en vibraciones de alta frecuencia, como el amor, la compasión, la paz, las soluciones... estoy elevando mi nivel de energía y de conciencia. 

Hay que tener en cuenta un punto muy importante. Mi Llama Gemela tiene sus propios recursos, su propia cesta. Si él decide usar sus dos docenas de huevos de forma que a medio día se ha quedado sin recursos yo no puedo llegar y regalarle los míos ¿Por qué? Porque así nos agotamos los dos y nos quedamos sin energía, ambos. Mi responsabilidad para con Dios o el Universo es gestionar mi cesta, la que lleva mi nombre. Si meto mano en la cesta de mi Llama Gemela le estoy quitando la oportunidad de crecer y gestionar sus recursos. Y esa, queridos, es su obligación para consigo mismo y para con el Universo o con Dios. No se trata de pasar de la Llama Gemela. Se trata de ocuparnos de lo que nos toca y ayudar a nuestra Llama Gemela si lo necesita y lo pide. Pero no ayudar dando nuestras energías pues se trata de ayudar enseñando a nuestra Llama Gemela a gestionar sus propios recursos. Así sí salimos todos ganando, de la otra forma, salimos todos perdiendo ¿Sip?

Como gestionar nuestra energía requiere de un proceso de toma de conciencia, sería bueno que fueras jugando con tus objetos y cajas. Que fueras cambiando los nombres y observando. Vale la pena hacerlo porque te darás cuenta de muchas cosas, de una infinidad de cosas que te van a ayudar mucho a crecer y a concretar tus energías para tú mayor bien. Ten claro que tú mayor bien también significa el mayor bien de tu Llama Gemela.

Namasté.

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2 comentarios

  1. Gracias por esto, cada vez que te leo le regalas un huevo a mi tan inestable cesta, siento la buena energía y las ganas de seguir adelante con mucha positividad!
    Eres la mejor!

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    Respuestas
    1. Gracias, me voy a poner colorá... gracias guapa.
      A ver si acumulamos muchos huevos y nos damos un festín a tortilla de patatas, que me pirra ;) Porque algo bueno estamos sacando de todo esto y son huevos ;)
      Un besazo!

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