Impaciencia, presión y Llamas Gemelas

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Hay una emoción muy común entre las Llamas Gemelas y es la prisa. Cuando tomamos conciencia de tener a nuestro Complemento Divino encarnada nos invade un sentimiento de velocidad, de impaciencia, de ¡YA! Eso sucede porque creemos que la Unión con la Llama Gemela pondrá fin a todos nuestros males y nos dará aquello que tanto deseamos y/o añoramos, plenitud.

En este momento de mi vida y de mi proceso de Llama Gemela creo que al funcionar así nos estamos alejando de la verdadera verdad de la Llama Gemela. De su más pura esencia, pero vamos por partes.



La primera creencia errónea es pensar o partir de la base que sólo la Unión con la Llama Gemela es la perfección, que mientras no estemos Unidos en este plano-dimensión-tiempo con nuestra Llama Gemela, algo va mal, algo no funciona, no es correcto. Esto es algo mental y nada Divino. En ningún sitio pone que la perfección reside en la Unión física y que, mientras no la alcancemos, vamos mal. No, la clave, el tesoro es aprender que todo tiene una función, una razón de Ser y que el sufrimiento en opcional. Digo el sufrimiento, pero no el dolor, el dolor lo vamos a sentir para poder liberarlo, pero puedo liberar el dolor sin anclarme en el sufrimiento ¿Cómo? Viviendo aquí y ahora. No hay que aceptar o amar el momento si no te sientes preparado, pero hay que vivirlo, no hay más. Eso es lo perfecto. Ahora es perfecto que cada uno aprenda a su ritmo y, cuando llegué el momento de la Unión, eso también será lo perfecto. Recuerda que el Universo cambia constantemente y que no hay que aferrarse a nada, ni considerarlo bueno o malo.

Otra de las creencias que no nos benefician es pensar o creer que cuando estemos con nuestra Llama Gemela estaremos bien. Eso no es cierto porque cuando sanas y liberas todo lo que te causaba dolor, ya te sientes bien, sin tener a tu Llama Gemela. Cuando llegas a ese punto de paz y plenitud contigo mismo la Unión con la Llama Gemela se presenta como otra etapa más en tu vida. Otra etapa maravillosa, divertida y deliciosa, diferente pero no mejor o peor. Simplemente, compartida a otro nivel, porque nunca estás separado de tu Llama Gemela.

Por eso no hay que extrañarse o sentirse equivocado si en estos momentos tu proceso pasa por el descanso o por cuidar de otras áreas de tu vida, si tienes otras prioridades. No es raro y no estás equivocado, sobretodo si sigues el dictado de tu corazón. Hay que empezar a olvidar un poco que sólo llegaremos a la Unión con nuestra Llama Gemela si trabajamos constantemente en ello. A la Llama Gemela se llega a través de uno mismo, por eso... siempre que estés cuidando de ti y haciendo lo que sientes desde el corazón, por inverosímil que parezca, estás en el proceso de la Llama Gemela.

Alguien me comentó que se sentía un poco obligado, forzado por el proceso. Yo también me he sentido así muchas veces, como que no tenía opción, que no podía decir: ah, pues a lo mejor ahora quiero otra cosa. Este sentimiento es muy natural pero no deja de ser una resistencia. No hay que sentir culpa por nada, ni por sentir una cosa o sentir otra, pero si estás en esa parte en la que te sientes falto de libertad... te voy a invitar a hacer algo. Deja de pensar en tu Llama Gemela y pregúntate ¿Me apetece sanar para mi y por mi? Si respondes que sí, no te plantees nada más.

La esencia de la Llama Gemela es explorarnos a nosotros mismos mediante un espejo, nuestro reflejo, nuestro Complemento Divino. Cada Llama Gemela está manifestando para su Llama compañera lo que hay en el propio interior. Eso es maravilloso y le doy gracias a mi Llama Gemela por ello y por la oportunidad, el honor que supone para mi hacer este proceso para y con él, pero sólo mediante nosotros mismos llegaremos al otro. Desde la paz, no desde el conflicto.

El otro ingrediente del problema es en el hecho de estar casi entrenados para hacer, hacer, hacer, sin parar, sin tomar tiempo, sin esperar que las cosas surjan. Somos activos pero no receptivos. Lo que viene siendo; impacientes. La impaciencia nace de la rabia, de no soportar la situación en la que estamos, el dolor que sentimos, por ello empujamos y empujamos, buscando provocar un cambio. Eso tampoco es la solución, para llegar a la paz y a la aceptación, sin prisa, primero hay que reconocer que estamos enfadados, que tenemos una voz interior que dice: o cambia ahora o nunca lo hará... porque ese es el origen de toda prisa, pensar que siempre va a seguir todo así, separados de nuestra Llama Gemela, pero es una trampa mental, el Universo está constantemente en movimiento, nada es estático, sólo nuestra postura o nuestra mentalidad. Cuando abrimos los ojos del Alma y vemos el constante fluir -el día y la noche, las estaciones, los movimientos planetarios- y danzamos con él, la única certeza que tenemos es que sólo existe el movimiento. Entonces ¿Cómo nos vamos a quedar anclados? Sólo nos podemos quedar anclados si nosotros mismos nos tensamos y empujamos.

Sé que esto que digo puede chocar mucho con tus creencias o tu punto de vista. Sólo te invito a la reflexión y a escuchar a tu corazón, la verdad que sientas es la tuya igual que esta es la mía.

Namasté.




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