Ejercicio para encontrar tu lugar sagrado

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Este ejercicio lo realicé hace pocos dias porque estaba en un momento muy duro del proceso y sentía que no tenía fuerzas para continuar. Estaba tan agotada y cansada que lo único que deseaba en este mundo es tener un rincón en el que poder relajarme y descansar cómodamente, lejos de todo y todos. Como parece que en la Tierra tengo un GPS y soy sumamente localizable busqué ese lugar en mi interior porque en mi interior no puede pasar nadie más que yo. El resultado de ese ejercicio ha sido tan gratificante y maravilloso que he pensando que te podría ir bien. Es un ejercicio muy simple y que, como todo lo que os comento, está al alcance de todo el mundo. Espero que lo disfrutes sumamente y que te ayude y aporte tanto como me ha ayudado y aportado a mi. A sí, el ejercicio... pues...

Este ejercicio es una visualización que puedes hacer en cualquier momento y lugar una vez la tienes fijada en tu interior, y que te hará descargar completamente todas las preocupaciones. El hecho de descargar todas las preocupaciones hará que te renueves y veas las todas las situaciones desde otro punto de vista. A demás, al descargar todo lo que te satura, abandonas cualquier pensamiento, sentimiento o actitud que te esté lastrando y permites que todo fluya, que ocurran los milagros. En mi caso han ocurrido un par de milagros muy chulos y que me hacen mucha ilusión, no son Llama milagros pero yo no me voy a poner fina al respecto porque cuando se trata de milagros... bienvenidos y benditos sean todos ¿Verdad?

Bien ¿Qué he hecho? Pues lo que he hecho a sido imaginar un lugar en el que me siento a gusto, protegida, sanada y a salvo. Mi lugar es el tronco de un árbol. Yo me imagino un gran árbol, sano, fuerte, brillante, precioso y lleno de vida que tiene un espacio en su tronco -muy cerca de las raíces- en el que puedo entrar a descansar cuando lo necesito. Entro en el tronco, me acurruco y dejo que salgan todas las dudas, las penas, las preocupaciones y todo aquello que ya no me sirve o me hace bien. Todo eso va por las raíces a la Tierra y en la Tierra se transforma en alimento sano y bueno para mi árbol. Cuando estoy en ese espacio recojo del árbol alimento, aliento y fuerza para continuar.

Lo mejor de todo es que si practicas un poco este tipo de visualización eres capaz de verte en ese espacio en todo momento y lugar cuando lo necesites y descargar, de esta forma, aquello que te lastra en ese mismo instante. Todo y que puedas hacer esta visualización en cualquier lugar siempre es recomendable reservar un espacio de calma y tranquilidad para recrearse en el placer de permanecer en este espacio tan privado y sagrado.

Aunque yo haya elegido un árbol cada uno se puede imaginar aquello que más le guste; un barco, una casa, un globo, una nube, una estrella... da igual, eso no es lo importante, lo importante es que te sientas pleno cuando estés ahí, que sientas seguridad, acogimiento y amor por ti mismo, el lugar elegido es relativo.

¿Cómo encontrar el lugar que mejor te hace sentir? Yo llegué a mi árbol después de acordarme de los dibujos de David el Gnomo. Sí, como te lo cuento. No sabía qué elegir y recordé que en la serie vivían dentro de los árboles y que tenían unas camitas muy chulas. Siguiendo esa imagen fue como apareció mi árbol. No hace falta ponerse a pensar, simplemente deja que vengan a ti recuerdos o sentimientos y sigue la estela para descubrir a dónde te llevan.

Este espacio sagrado puede ser tan grande o pequeño como desees pero siempre tiene que ser cómodo, acogedor, amoroso, seguro y cálido. Da igual si te ves en un iglú si cuando lo haces sientes calor en tu corazón pero, sabiendo lo que ya sabemos, hazlo fácil. No empieces por intentar visualizar una gran casa con muchas habitaciones y muchos detalles porque eso te cargará más que descargar. Simplifica, ve a lo más sencillo y, a partir de ahí, deja que se desarrolle a su ritmo, que es tu ritmo.

Espero que este ejercicio te ayude a encontrar el orden en el caos y a descansar profundamente en cualquier momento porque, aunque cuando estamos mal es cuando más lo necesitamos, siempre es bueno que nos demos un baño de amor, tranquilidad, comodidad y confianza ¿Verdad? ;) Espero que disfrutes mucho de ese bendito y privado lugar.

Namasté.


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