Sanando la envidia

21:00



La envidia es un sentimiento que tiene muy mala prensa cuando en realidad se trata de un sentimiento de carencia tan profundo que lleva a controlar la vida de quien la padece. Porque padecen, y mucho. Tengo en mi entorno familiar una persona que es terriblemente envidiosa, es envidiosa hasta extremos delirantes porque es una mujer inteligente, fuerte, decidida, práctica, organizada... os juro que si no estuviera tan metida en la carencia y se viera a si misma desde fuera se comía el Mundo porque he conocido en mi vida a pocas personas con tanta fuerza de voluntad, con tanta fortaleza, decisión y capacidad de trabajo. Tiene unas capacidades que nos da cien vueltas a la mayoría de nosotros pero vive amargada por la envidia cochina. Y sólo se hace daño a ella misma porque el resto, como la conocemos, pues no nos tomamos sus parraques en serio... al contrario, porque lo que me despierta es una tremenda pena y una profunda compasión. Lo cierto es que me gustaría poder decirle lo que pienso de ella pero opinar sin que te pregunten es de mala educación. Tampoco es que fuera a hacerme mucho caso porque está tan a la defensiva que no se llegaría a creer ni una sola palabra.

Quizá porque siempre he visto lo que hace la envidia a las personas ha sido una emoción que he comprendido y no manifestado, no hasta el proceso de la Llama Gemela. Sí, porque fue empezar el proceso de la Llama Gemela y sentir la envidia en mis cuerpos. No envidia desde la emoción de yo lo merezco más si no la envidia desde el yo también quiero ¿Por qué yo no lo tengo? Y en mi caso siempre va al mismo punto. Lo que me va envidia es no haber tenido intimidad con mi Llama Gemela, no tener -ni si quiera- los besos, los abrazos o las caricias, no haber hecho el amor con él... nunca, porque no nos hemos rozado ni un pelo... y ver y leer que saltan chispas y que son unas sensaciones más allá de lo razonable siempre me ha llevado al ¿Por qué yo no? En mi caso en particular sí me alegro que el resto lo tengan porque lo que realmente siento es culpa. Es una culpa extraña porque realmente me siento castigada. Me siento como esa niña que está en el rincón, de cara a la pared, mientras el resto de compañeros están jugando y se están divirtiendo (que ya sé que el proceso de la Llama Gemela es duro para todos... pero esa es mi sensación). Me siento como si me hubieran dicho que yo no tengo derecho a eso y realmente la sensación que tengo es de no haberme enterado del por qué estoy castigada en un rincón... y esto lo he descubierto tras hacer la meditación que va al final del post.

He descubierto que más que envidia siento culpa, culpa por algo que no acabo de identificar y culpa por no haberme dado cuenta de lo que estaba sucediendo entre nosotros en realidad. Y también siento pena. Pena por no poder recuperar nada de eso y no saber si ya es demasiado tarde... Es raro porque siento que mi Llama Gemela está muy entregado emocionalmente pero queda el espacio en blanco de pensar que quizá, si esto se alarga mucho más se canse tanto que vaya a buscar el calor a otro lado. A nivel de corazón creo que no, que no tiene los cuerpos para más juegos y que quiere lo mismo que yo pero una cosa no quita la otra. Y voy a dejar de decir pero o mi sister de Alma me llamará para reñirme un rato y esta semana ya llevo varias broncas por ello :) Como puedes ver, aquí estamos todos aprendiendo....

Lo curioso es que no siento envidia o celos de las chicas que hayan podido estar con él porque siento que se han quedado en la superficie del Ser que es mi Llama Gemela... llego a sentir pena más que envidia porque han tenido a un hombre maravilloso en sus brazos y no lo han sabido apreciar y valorar... de la misma forma que él no se ha podido entregar a ellas con total libertad porque siempre se ha guardado el núcleo de su Ser para su Llama Gemela... que en este caso soy yo. Lo sé porque de alguna extraña forma él siempre me ha sido fiel. Ha podido tener relaciones con otras personas pero no se ha dejado amar ni a amado profundamente a otras personas, algo que es natural, porque él siempre ha sabido que estaba buscando algo, alguien... y siendo yo ese algo-alguien y siendo que no nos hemos encontrado... pues no se ha lanzado, nunca, a una relación con todo lo que puede dar, que es mucho y de calidad. No es un plato de gusto que tu Llama Gemela vaya de cama en cama o de relación en relación... o que tenga una relación con una tercera persona pero nunca he sentido envidia o celos por eso porque, realmente, son relaciones que no lo han llenado ni hecho feliz, al contrario... y yo quiero que mi Llama Gemela sea feliz sea lo que sea que esté haciendo de forma que me hubiera gustado que sus relaciones fueran felices y lo hubieran llenado, al menos ese rato... pero es normal sentir envidia de la persona que comparte la vida o la cama con nuestra Llama Gemela porque la Llama estira cantidad y es normal que sintamos que ese lugar realmente nos pertenece.

El tema es que la envidia no deja de ser un sentimiento de carencia que vale la pena transmutar, sea una emoción que lleva toda la vida en ti manifestándose en la zona baja como si esa envidia sólo se manifiesta de forma temporal y en determinadas situaciones porque no deja de estar bloqueando aquello que deseamos recibir.

Como en mi caso he saltado de una supuesta envidia al sentimiento de culpa esa será la próxima emoción que trabajaremos pero, sientas la envidia en algún grado o no, te vuelvo a recomendar hacer esta meditación porque estoy segura que te dará claves sobre tus emociones más profundas.

Espero que esta meditación te prepare para recibir lo que estaba bloqueado y que empiecen a llegar a tu vida todos los regalos que te corresponden a ti y sólo a ti.


Namasté.

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