Arena y Cal

21:00



El camino de la Llama Gemela tiene momentos de arena y momentos de cal. Los momentos de arena blanca, cálida y reconfortante se intercalan con momentos de cal hasta los huesos, de acidez y pesadez. Estando en uno de esos momentos llenos de cal me vino la frase que puedes leer en la imagen y me pregunté si realmente la comprendía y/o la aplicaba en mi vida y en mi proceso Llama...
Lo primero que descubrí fue que enseguida pensé en cómo podía aplicar este principio con mi Llama pero han sido días después cuando me he dado cuenta que también es aplicable a mi y que cuando me pongo más insoportable es, precisamente, cuando estoy más herida. Me gustaría ser más mejor en este aspecto pero hay situaciones que aún me pican respecto a mi Llama Gemela, por muy razonable que me quiera poner o por muy al corazón que vaya. Supongo que no hace falta decir más.

Lo segundo que pensé es que, justamente, cuando un Llama está herido es cuando más daño le hace, al mismo tiempo, a su Llama por lo que yo diría Vamos a amarnos cuando menos lo demostremos porque es cuando más lo necesitamos ambos. Y es que, aunque lo intentemos evitar, es innegable que el estado de un Llama arrastra al otro Llama, sea a nivel físico y/o energético, nos guste o no. La cuestión es ¿Cómo lo resolvemos? ¿Cómo podemos, en estos momentos, comprendernos y comprender a nuestra Llama? ¿Cómo podemos trascender esa sensación de cabreo, de sentirnos despreciados y malheridos? Realmente es algo que no sé cómo resolver porque he intentado todo lo que se me a ocurrido y aún sigo con lo mismo pero creo que tener presente este princio es una forma de comenzar...

Lo tercero que pensé fue en la historia africana que habla de un pueblo en el que usan como correctivo los halagos y el reconocimiento de todo lo bueno. Cuando un miembro de la tribu tiene un comportamiento reprochable no lo castigan, lo rodean y le cuentan todo lo bueno que tiene, como lo aman y lo bueno que es de forma que la persona cambia la vibración porque entienden que cuando alguien hiere es porque está herido. Y aunque no sé cómo llegar a dejar de sentir dolor por determinadas situaciones sí puedo decirle a mi Llama que es un tesoro en si mismo, aunque él no lo vea o lo sienta. En este caso le diría... Que es valiente porque no todo el Mundo es capaz de irse a la aventura, solo, a ver Mundo. Que eso demuestra que es valiente y que es independiente, un hombre con recursos internos y mucha fortaleza porque está dispuesto a afrontar solo lo que se presente. Que admiro su fortaleza porque no es fácil soportar la presión que ha llegado a soportar toda su vida y no vivir amargado, cabreado y/o ácido. Que no es fácil crecer cuando te cortan las raíces pero que él lo a conseguido. Que hay que ser fuerte, inteligente y hábil para poder sortear algunos obstáculos que a superado y que hay que ser tan excepcional como él es para ser capaz de mantener el sentido del humor aún sintiendo que estás solo en el Mundo. Solo e incomprendido. Que, aunque en algunos momentos, se sienta estúpido es inteligente y listo y que lo admiro pero no de ahora, de siempre. A lo mejor es una tontería pero, quizá, si nos centramos en hablar y recordar lo bueno, no sólo de nuestra Llama, y lo expresamos no habría tanto corazón cerrado, solitario y/o herido. Y, quizá, si cada vez que metemos la pata en vez de autoinsultarnos recordamos todo lo bueno en nosotros la actitud y/o acciones de los demás ya no nos afectarán de igual manera.

Lo cuarto que sentí fui que, realmente, todos queremos y aspiramos a lo mismo a nivel Llama, independientemente de la polaridad manifestada, y que eso que tanto anhelamos y deseamos es, en todos los casos:
-Aceptación total y completa de nuestro Ser, sobretodo de la parte que menos apreciamos de nosotros mismos.
-Comprensión absoluta de nuestros ciclos y emociones.
-Perdón incondicional y digo perdón y no amor porque, como yo lo veo, el amor incondicional pasa por perdonar todas las meteduras de patas.
-Seguridad absoluta de todo lo anterior, es decir... Saber que pase lo que pase se puede, de alguna forma, reparar y no que quedará roto para siempre. Vamos, que a la primera/piedra en el camino no nos van a ventilar.

Lo quinto que pensé es que estamos haciendo, un poco, el tonto en el sentido de estar dejando que el miedo, las opiniones de los demás, las creencias adquiridas y demás tapen el camino porque si tu Llama no se sintiera poco merecedor, si no estuviera lleno de proyecciones mentales, de creencias de desamor y de complejos estaría llamando a tu puerta pero no es el único que se come el tarro ¿Verdad? No es el único con complejos, con creencias y con mochila detrás porque entonces no estaríamos ambos encarnados y eso que no te tengo que contar...

Pero poco a poco se hace camino y si incluimos entre nuestros trastos estos principios:
-Mi Llama me hiere cuando se siente herido y sabiendo esto decido qué hacer.
-En vez de alimentar la emoción de la metedura de pata voy a recordarme y a recordarle todo lo bueno que tiene.
-También necesita saber que no voy a abandonarlo a las primeras de cambio porque sé que tiene los mismos miedos y complejos que yo.
Quizá no nos cueste tanto andar...

Namasté.



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2 comentarios

  1. Increíble!! No imaginas qué a tiempo!! Te voy a mandar un mail y te lo cuento por privado porque ayer flipé al verlo!!!

    Un Candy Candy abrazo!!! Jajajajaa!!!

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