Agujetas (Memorias de Llama/fugitiva)

21:00



El Llama fugitivo huye hasta que descubre que se está esquivando a él mismo. En ese momento en el que toma conciencia de la verdad el corredor queda inmóvil, en shock, y es cuando tiene agujetas. Estas agujetas no son causadas, como se puede suponer, por la carrera. Las agujetas, el dolor y el cansancio lo causa la división interna. Y es esa división interna la que hace huir, correr y fugarnos arrebatandonos a nosotros mismos lo que más deseamos; el descanso.

A lo mejor a los perseguidores os gustaría ser nuestra razón principal, el motor de nuestra vuelta pero es que sin el descanso, sin la paz... no somos capaces de tomar conciencia y/o de priorizar. Realmente no eres capaz de nada más que seguir huyendo, liandote y confundiéndose. Y es tal la división interna del corredor que ni si quiera es capaz de darse cuenta de su propia fractura interior.

Pero todo en esta vida tiene solución y es lo que vamos a hacer hoy, soldar las fracturas internas de los fugitivos a la vez que ayudamos a comprendernos a los perseguidores, aliviando -espero- malos entendidos, dolores y conflictos.

PARA LOS FUGITIVOS

Si sabes que eres un Llama fugitiva y estás leyendo esto lo más probable es que te sientas agotado y profundamente desesperado porque lo has intentado todo para dejar de correr pero poco de lo hecho a realmente funcionado. Yo me sentía igual hasta que hice lo siguiente:
1)Puse velas, música e incienso, me estiré y me imaginé como si fuera un puzzle. Lo que vi es que me faltaban piezas. Me faltaban piezas, muchas, internas y externas. Esas piezas, esas partes de mi perdidas, se habían ido quedando esparcidas en situaciones no resueltas de esta y otras vidas. Lo que hice para recuperar lo que yo soy, lo que me hace sentirme plena fue pedir a mi Yo Superior, guías y ángeles que las recuperaran para mi y que me ayudaran a integrarlas una vez sanadas. Mientras llegaban las piezas yo imaginaba que estas se unían de nuevo usando el principio del kintsugi o resiliencia. La resiliencia, para quién no lo sepa, es una tradición japonesa que consiste en restaurar objetos rotos usando como elemento de unión el oro de forma que el objeto se convierte en algo mucho más valioso que antes de la restauración. Este principio me lo "pasó" mi Llama en una meditación y es el principio que he usado para restaurarme a mi misma.
2)Integré que YO SOY AMADA. Una Llama, estando en plena crisis Llamera me envió un texto y me quedé con YO SOY AMADA para poder obrar la magia porque el corredor huye desde la perspectiva de no ser y/o tener lo necesario o lo que cree correcto ARA merecer el amor, sea en el ámbito que sea.
3)Solté el estrés. Cree cuando te digo que huir de uno mismo es agotador y muy estresante, y que la única forma de soltar el estrés es decidir soltarlo porque si esperas que las cosas cambien para cambiar vas a estar toda la vida igual. Lo que hice para soltar el estrés fue estirarme y, de forma consciente, relaje mi musculatura, supongo que ir al spa también vale ;)
4)Me enfrenté a lo más temido. Si te pones en situación sobre ¿Qué es lo peor que puede pasar? Y te ves solucionando la cuestión disipas el miedo y ese fantasma desaparece. Porque los miedos son fantasmas. Sé que no corro peligro, que estoy segura pero, en caso de fractura, siempre puedo recurrir al yeso en forma de amigas, de familia, de recogimiento... Así que lo peor se convierte en algo no tan horripilante.

Después de hacer esto tuve unas agujetas brutales y me di cuenta de hasta que punto había estado viviendo mi día a día en tensión y no relajadamente. Creo que tenía un nivel de estrés similar a un corresponsal de guerra cuando vivo en un entorno relajado, verde, recogido, acogedor, seguro, natural y confortable pero es una tensión y un dolor tan silencioso que ni te percatas de él y eso lo convierte en muy peligroso.Un dolor extremo te empuja pero un dolor silencioso pasa desapercibido y va haciendo mella en ti, te corroe y consume sin que lo puedas advertir, por eso hay que estar atentos y al caso. Y por eso se nota tanto al soltarlo.

Otro de los efectos secundarios fue que empecé a ver situaciones que anteriormente no había llegado a comprender o a observar. No es que las cosas hayan ido a peor, es que he visto el origen de mis conflictos. Llegar a este punto es agotador y reconfortante a la vez porque sabes que vas a salir diferente de ese paso, que hay transformación y transmutación.

De hecho siento que, tras ponerme firme conmigo misma, se han caído muros internos y defensas muy potentes. Defensas que fastidiaban más que protegían... Con lo cual, me doy por satisfecha porque ya no me siento fugitiva. No me siento fugitiva y no actúo cómo una fugitiva, esquivando balas y corriendo al mismo tiempo.

Como las Llamas corredoras y las Llamas perseguidoras manifestamos la misma actitud de diferentes formas, recomiendo a las Llamas perseguidoras recuperar, también, las partes perdidas de si mismos, recordando que son amados, soltar los miedos y el estrés porque así se ayudan a si mismo y, al mismo tiempo, a sus corredores porque en algún punto tenemos que parar...

Namasté. 

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