Sanar el dolor que aflora de nuestro subconsciente

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El dolor que no vemos con los ojos humanos se manifiesta a los ojos del Alma a través de los espejos. En el camino de las Llamas Gemelas, el mayor espejo es nuestra Llama, nuestro Complemento Divino, por eso lo relacionamos con la fuente de nuestro dolor y de nuestro sufrimiento.

Aprender a sanar el dolor que aflora de nuestro subconsciente, entonces, a demás de una ejercicio de autosanación, es la sanación con nuestra Llama Gemela.

SANAR EL DOLOR QUE AFLORA DE NUESTRO SUBCONSCIENTE



TRANSCRIPCIÓN:
Cuando tenemos un dolor que permanece en estado latente (dormido) en la profundidad de nuestro subconsciente, la vida nos pondrá delante una situación o una persona con la finalidad de que el dolor aflore a la superficie. 

Mientras el dolor está en el subconsciente, dormido, no sentimos dolor, y por tanto, no sabemos que está ahí.

Cuando aflora a la superficie, entonces es cuando sentimos dolor y sufrimiento. El dolor se ha "despertado" y nos avisa de que está en nuestro interior. Esto es una oportunidad para nosotros, para saber que estaba ahí y así poder sanarlo. 

Las personas, solemos culpar a los demás o a las situaciones cuando éstas nos hacen sentir incómodos, molestos, enojados, irritables, y sobretodo cuando sentimos dolor y sufrimiento. 

La verdad es que ninguna persona nos causa dicho dolor, ni tampoco puede la situación en sí... Somos nosotros mismos los que tenemos ese dolor en nuestro interior. Y la otra persona es quien nos lo está reflejando. Es decir, esa persona está ahí como espejo nuestro; y al sentirnos mal, sufrimos... pensamos que es la persona quien nos ha causado ese sufrimiento, cuando en realidad la persona tan solo nos ha ayudado a que el dolor se despierte, salga a la superficie y de esta manera podamos tomar consciencia de él y sanarlo. 

¿Cómo sanar un dolor que ha despertado de nuestro interior?
Para sanar, hemos de aceptar ese dolor. 
Ahora sabemos que está en nosotros y es nuestra oportunidad para iluminarlo. 
Hemos de observarlo, iluminarlo con la luz de la plena consciencia; siendo testigos. 
Observarlo significa, poner atención en el dolor, sin juicios ni pensamientos, simplemen te observarlo y abrazarlo con amor y consciencia. 
Podemos decir en nuestro interior: "Dolor, ahora sé que estás ahí, te abrazo con todo mi amor y mi plena consciencia".

También podemos escribir en un papel todo lo que sentimos (dolor, negatividad, ira, tristeza, enojo, odio, etc...) y a continuación escribir: "Yo Soy fuente de luz y amor. Yo soy fuente de aceptación y de consciencia. Abrazo mi dolor y lo transformo en luz. Gracias, gracias, gracias".

Debes recordar que absolutamente todo lo que te hace sentir una persona, en forma de sufrimiento, no te lo hace sentir esa persona, sino que ese sufrimiento está ya en ti y ha despertado; ha pasado del subconsciente al consciente. 
Nunca culpes a nadie, al contrario, agradéceles que estén ahí para que te hayan ayudado a reflejar tu dolor y así darte cuenta. 

Todos los dolores que llevamos dentro, en nuestro subconsciente, son karmas que no hemos sanado. Por tanto, se van repitiendo una y otra vez, en distintas situaciones, con diferentes personas, e incluso en vidas posteriores hasta que logres sanarlo. 
Ese karma, se repetirá un montón de veces, hasta que lo hayas superado. Cuando lo hayas sanado, ya no se repetirá más, ya no volverás a vivir ninguna situación ni aparecerá ninguna persona que te vuelva a hacer sentir ese mismo dolor. 
Pero si ves que en tu vida hay situaciones que se repiten una y otra vez... párate y observa tu alrededor... pon atención en tu interior, sobretodo en qué es lo que sientes y empieza a trabajar con la observación consciente para lograr sanación. 

Cuando estamos en el camino espiritual, la mayoría de las personas, tenemos tendencia a reprimir las emociones y sentimientos de malestar, dolor y negatividad. 
Los reprimimos pensando que los estamos observando para transformarlos en luz, pero casi nunca es así. 
Cuando notamos la más mínima sensación de inquietud y negatividad (somos conscientes de ella), no permitimos que el dolor salga a la superficie. Está ahí enterrado en nuestro subconsciente, despertando y dando señales de alarma... y en cuanto nos damos cuenta de que sentimos un sutil dolor, automáticamente lo bloqueamos, lo reprimimos, no lo dejamos aflorar. 
Esto es debido a nuestra mente (ego) que se mueve por hábitos y en cuanto detecta el leve dolor de nuestro interior, recuerdo lo mal que se pasa al sufrir, entonces tiene miedo y automáticamente lo rechaza, no lo acepta... nuestra mente dice: "no quiero sentirme mal. Quiero estar bien".

El dolor no ha podido salir a la superficie y al no sanarlo, vuelve a quedar en la profundidad de nuestro subconsciente, en estado latente (dormido), hasta que otra situación distinta provocará que vuelva a despertar. 

Hemos de ser muy conscientes de esto, ya que si no permitimos que los dolores salgan (pasen del subconsciente a la mente consciente), no lograremos liberarlos. 

La manera correcta para poder sanar esos dolores es la siguiente:
En el momento que despierta y empieza aflorar hacia la superficie (nos damos cuenta de que nos sentimos mal), tenemos que PERMITIR Y ACEPTAR QUE ESE DOLOR ESTÁ AHÍ Y QUE DEBE SALIR. TENEMOS QUE SENTIR ESE DOLOR, A PESAR DE QUE ESTO ES LO QUE SOLEMOS EVITAR.
Le tememos al sufrimiento y por eso lo negamos, le damos la espalda y lo dejamos ahí, como un niño indefenso, llorando, que necesita ser abrazado y consolado con amor y compasión. 
Por tanto, cuando notes que hay algo que te moleta en tu interior, un malestar, o un dolor agudo que surge de repente, no lo niegues, no lo des la espalda... obsérvalo como si fuera un niño pequeño indefenso, que necesita tu ayuda, necesita un abrazo, necesita de tu amor, de tu luz para poder transformarse (transmutarse) y así, liberarse. 

Así que siente ese dolor, sin miedo; siéntelo como observador que eres, sentir el dolor pero sin identificarte con él (no te aferres a él, no te dejes arrastrar por él), simplemente mantén un poco de distancia entre tú y el dolor, lo observas como si estuvieras mirando una película de drama, siendo consciente de que ese dolor no eres tú... lo observas sin juicios y luego lo abrazas con compasión y con el amor y la luz de la consciencia. Puedes decir en tu interior: "sé que estás aquí, no te preocupes, voy a abrazarte y a cuidar de ti".

Esta es la manera correcta para sanar el dolor del subconsciente que aflora a la superficie. 

El dolor es energía enquistada, bloqueada; son como pelotas de energía que tienen una vibración distinta a la energía que fluye por todo nuestro campo electro-magnético (energía Chi). 
Estas pelotas no permiten que nuestra energía Chi fluya correctamente, y con el paso del tiempo, causan enfermedades en el cuerpo físico. 
Las enfermedades del cuerpo físico son las señales que nos indican que algo en nuestro interior no fluye correctamente. Por tanto, la enfermedad es el síntoma que nos permite tomar consciencia de la energía enquistada que hay en nuestro interior y que debemos sanar. 

Fuente: Camino al Despertar

Namasté. 



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4 comentarios

  1. Gracias, Gracias, Gracias...me pongo a ello. Esta semana pasada ha aflorado el viejo dolor que sé que viene del lado de las mujeres de mi árbol y es: No se puede contar con el hombre, no soy importante para él. Y efectivamente, la vida me puso en situación para verlo de nuevo. Le mandé un mail a J con un tema sobre nuestra hija que él mismo había puesto sobre la mesa (curioso..yo le expresaba mi inquietud por enseñarle a pedir lo que necesita y desea a la vez que a afrontar un No por respuesta)). La cuestión es que se tiró 7 días sin contestármelo. Yo lo tomé persona y me hundí, rabia, tristeza..me confirmaba mi creencia a su vez con esa actitud. Al final me armé de valor y le escribí con tono de humor recordando que el mail me había costado mi tiempo reflexionarlo y redactarlo y que fuera cuidadoso ( Sé que le pasa con más gente). Me pidió disculpas, que se había traspapelado...en fin..para mí traspapelado es "no eres importante para mí, lo que tu dices no es interesante y no es digno de mi tiempo). en fin...gracias por este post, creo que me va a ayudar mucho porque ayer por la noche estaba super jartísima de todo esto. (ya me conoces...) venga, un beso grande y gordo!

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    1. Bueno, flor de loto, hoy vamos a remantar. Hoy va por ti y por tu previo cumpleañero!

      Bss.

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  2. Te he hecho caso y ha sido bestial todo el dolor que ha salido...todo lo que escribía era lo que pensaba de mi padre...qué fuerte! e incluso mi tatarabuela que su marido se fue a Argentina a buscarse la vida y nunca volvió. Y como has recomendado, sin miedo, sin engancharme a la emoción. Mi secreto deseo es que ya haya salido todo pero bueno...el tiempo dirá..de momento algo se ha limpiado. Un super abrazo. pero no sé porque lo de Flor de Loto ???

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    1. Ah jajaja es que dónde vivo se suele decir lo de flor, en plan:
      -Hola Flor!
      Es genérico jajajajaja y añado el Loto pero nada más, es la costumbre :)

      Bueno, me alegro de saber de tu limpieza, es importante para ti en estos momentos por la cercanía del inicio de un nuevo ciclo vital. Igualmente, por si queda algo, hoy te pongo cómo reconducir nuestras emociones y, si sirve, algo sobre el tema de los mensajes.

      Un beso!

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